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Escrito por Jemima Lind
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Estás molesto por los resultados de la charla a la cual asistieron a ese Hotel, los emprendedores (a) organizados (a)y no organizados (a) charla sobre religión que te causó fricción en el alma.
Hablar de Dios, en este momento, no te pareció conveniente. Pensaste que era una conferencia sobre las acciones del petróleo, o los cultivos que están dando dinero. Cuando eras pequeño estudiabas Religión y amabas con todo tu corazón a Dios. Pero con el paso de los años lo sacaron del Colegio, de la Universidad y del diario vivir. Nadie volvió acordarse de Dios. ¿Quién lo necesita?
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